9.5.13

La que me tocó

La magia es así.
Te agarra desprevenido en cualquier lado.
Te caza por los costados y te hace volar bien alto.
Corta.
Si la buscas, no la encontras,
si no te aparece hasta en la salida del baño.
Es así.
No tiene frenos ni alarma,
no tiene bocina ni sirena.
Va y viene como se le da la gana.
Si no te subis, te aplasta.
Si no la abrazas, te corta con un hacha.
(Abrazala que sin masacre es mas interesante)

La magia es así:
te rodea con sus brazos y te llena de besos la cara.
Si la esperas, no llega.
Si estas mirando un escenario te roza los labios.

No se percibe, no se anticipa.
Simplemente sucede.
Nos vive la voz,
nos arde la pasión.
Reúne mis pedazos en una sola canción.

La magia que me tocó es un barrilete:
(nos conectamos por un hilo)
a veces me olvido, a veces se engancha y se olvida
pero nunca me va a dejar sin sus colores en mi vida.

La magia se nace riendo y se crece en remedios.
Si le tocas timbre sellas un pacto.
Capaz no te va como esperas,
pero te fue, te va a seguir viniendo
y me va a seguir llegando.

La magia es hoy y siempre,
aunque esté escalando, aunque esté a mi lado.


7.2.13

Estas ganas de verte no me caben...

Estas ganas de verte no me caben.
No me caben ni un poco.
Ni un poco en el hueco de mi oído, ni otro tanto en la profundidad de mi boca.
Ni una pizca en la cueva de mi ombligo, ni una cucharadota en el cuenco de mis manos.
Estas ganas verte inundaron todo el barrio,
trato de esquivarlas pero me hundo en cada charco.

No me caben ni a patadas en el cuerpo,
pero no se van ni aunque se los pida por favor
ni aunque les diga que lo que me piden me importa un cuerno.
No se espantan ni del fuego ni de los porrazos,
no las logro ahuyentar ni con frío ni con abrazos.

Estas ganas de verte no tienen ni pies ni cabeza,
son tan largas que no sé donde empezaron ni donde empiezan.
No me caben ni un poco, y a ellas no les cabe ni una
que las quiera enjaular,
encerrarlas bajo llave amordazadas para que dejen de chillar.

No me caben ni en gotitas en los ojos, ni en colores en los dibujos de mis sueños.
No me entran en la punta de la lengua cuando las quiero soltar,
ni en los brazos cuando te quiero tocar.

7.1.13

deshazlo.


Desenrédame las pestañas, desatorníllame las mordazas.
Desátame las muñecas, descóseme los labios.
Descórchame las orejas.
Desármame las piernas.
Descúbreme las ilusiones, destápame las ideas.
Despréndeme de dudas, desacomódame las certezas.
Desnúdame la cara, desanúdame los dedos.
Descánsame la espera, desespérame la boca.
Desalárgame los kilómetros, desafílame los miedos.
Desentiérrame el corazón, desvísteme el ombligo.
No hagas nada. Más bien, deshazlo todo.
Excepto el amor. 

19.11.12

Sino, ¿qué es?


¿Crees en el amor a primera vista?
Acá nomás, a la vuelta de la esquina.
En la otra cuadra lo veo trabajando.
¿Pensas que puede haber amor agarrando mandarinas?
Me parece que estaba ahí, dándome la mano
y me acompañó a la librería.

¿Crees en el amor en Bernal o Ramón Franco?
Bajo el puente Crucesita, caminando de mi puerta a Alsina.
Soplando brasas sobre mis mejillas, quemando mis pestañas,
avivando las sonrisas.

¿Crees en el amor fundido en un abrazo?
Subida a tus hombros por Lartigau y Bragado.  
¿No puede estar escondido en la cara de una hormiga?
En el parque, en el sonido de tu risa. 
Acá nomás, en las pecas de tu cara,
a la vuelta de mi casa, en Pierres y Belgrano o caminando por tu barrio.

¿No crees acaso que el amor nos está esperando ahí?
Ahí, sentado en un banco con la moto al costado.
Bajo un árbol, tirado en el pasto con los ojos cerrados.
¿Crees en el amor en anarquía?
En una palabra, en todo lo que calla o en un recitado.

Él está ahí, jurándonos a nosotros. 
Escribiendo la pared a su antojo, haciendo girar la calesita.
Asomando en un beso, un enojo. 
Allá, al costado de las vías.
Viene andando a paso lento con un vino, moviendo las hamacas.
Se acerca disfrutando este pucho compartido, hundido en tu mirada, 
invadiendo todo un grito.

¿No puede ser que empiece así? Con un rock de fondo.
¿No es aquello que está acostado a tu lado en la cama, respirando bien hondo?
¿No es esa fuerza que está abriendo las ventanas dejando pasar la primera luz de la mañana?
¿No crees que el amor iba esa tarde por Galicia?
¿Que nos obligó a escondidas dibujar un pizarrón con tiza?
¿No es aquello que flotaba entre los dos cuando nos escapamos de noche?
Decime si no es amor eso que cuando me empieza a dar vueltas la cabeza, me obliga a deshacerme de mis temores.


24.10.12

MAGIA

¡Abracadabra! Entonces fuimos nada.
Y apareció tanto cielo acá abajo que te podría invitar a caminar.
"De la mano", eso dijo.
Paso a paso. Uno al costado, adelante vos.
¿Quién diría que una caminata iba a terminar en este quilombito?
Me advirtieron lo que podía pasar en un cielo de dos
pero no me dijeron que iba a encontrar mates, besos y porros.
(¡¿Algo más?!)
No  me salves con palabras, acá no hay ninguna sudestada
y si así fuera estoy en paz en el ojo del huracán.

¡Pum patapúm! Alguien dijo que fue magia.
Y me nació tanto mar acá en el centro que te iba a invitar a revolver
pero antes de que lo haga ya habías empezado a chapotear.
Este pecho no está acostumbrado a tanto remolino
y el agua pronto empezó a arremeter.
No hagas tanto ruido que me duelen los sentidos de tanto sentir,
pero no dejes de sonar.
Vos sabes cuanto me agrada escucharte
y, también(¿por qué no?) de vez en cuando callarte.

¡Pata de cabra!
Fuimos nada y nada seremos.
De la nada vamos a la nada porque buscamos ser eternos.
De la nada, todo me inundó.
Me llenó tanto que no quedó ni espacio para las dudas
y me creció tanto suelo acá arriba que estas ideas locas encontraron firmamento.
Este amanecer me tienta a volar con vos,
cuando desplegamos las alas nos embriagamos de sol.

4.9.12

Eso que fluye.

Me gusta porque se me es imposible adivinar su sentimiento.
Siempre hay algo nuevo y trae consigo una sorpresa.
Su cabeza es un misterio, su corazón una cueva.
Solo se puede saber aquello que cuenta,
aquello que su boca suelta...

Me gusta porque piensa, porque su lengua sabe hablar.
Sus pulmones respiran aire que se respiraba unas décadas atrás,
porque su tiempo no tiene agujas aunque eso lo haga ser impuntual.

Me gusta porque tiene dos oídos a los que le gusta emborrachar con toda esa música que me gusta escuchar.
Porque le encanta la letra y la palabra, 
y las aprecia y lo conmueven si salen de esta mente desordenada.

Me gusta porque su garganta grita con sinceridad
y te dice las verdades que vos no podes ni mirar.
Porque a pesar de todo no lo pudo corromper la sociedad, 
en esos ojos luminosos no hay atisbo de maldad.

Me encanta porque entre cuatro paredes quiere enseñar la libertad, 
porque, aunque no me lo dijo, adivino que en sus manos hay semillas de paz.
Me gusta porque ese mismo par tiene ganas de crear.

Me gusta porque no conoce el camino pero sabe donde va,
porque ambos pisamos firme pero nos gusta volar.
Porque sabe que no quiero nada serio pero sé que en algún momento ha de llegar.
Porque le tengo miedo al tedio pero sé que con él para eso no hay lugar.

Me gusta porque no lo quiero, 
porque es tanto y tan poco que me hizo recorrer el cielo.
Me gusta porque no lo extraño,
y aunque no sea nada, por lo menos es sano.